Tardaron en
llegarnos los recursos económicos, pero mandamos a nuestro enviado especial
Leucocito Montiel a cubrir los juegos olímpicos de Londres apenas recibimos el
apoyo de nuestro patrocinador oficial “Morcillas Light” las únicas hechas de
lomo de cochino físico culturista”. Adelante Leucocito,
Buenas Noches apreciados lectores de
The Pancho Alfonshow, una vez mas haciendo el esfuerzo de darle cobertura a los
eventos mas importantes a nivel global y por eso estamos aquí mi persona y mi
asistente el Moñoño. Básicamente estamos siguiendo a la delegación venezolana y
como notas destacadas tenemos que fuimos el único país que contó con un
Ministro desfilando con la delegación. Así fue como Héctor Rodríguez sin ser
atleta, sin ser entrenador, sin haber jugado nunca ni cero contra por cero y mucho
menos pico pico, pudo hacer su sueño realidad desfilando con los atletas
venezolanos.
Otra nota interesante radica en que
lamentablemente nuestros atletas aun no nos han podido dar mayores
satisfacciones que no sean las de competir en esta magna cita universal. Por lo
visto la concepción deportiva en plena revolución bolivariana pareciera ser “lo
importante es competir”. Lejanos hasta el momento están triunfo como los de
Morochito, Vidal, Catari entre otros a pesar de que contábamos con muchísimo
menos recursos. Sin embargo aun queda mucha olimpiada y estaremos ligando que
se le salga una rueda a la carreta y nuestras atletas puedan endulzarnos el
paladar con un triunfo olímpico.
Del resto estamos aquí en el siempre
nublado Londres con unas temperaturas de 71 grados Fahrenheit lo que es
bastante agradable y diferente a mi adorada y calurosa Maracaibo. Debo
confesarles que Moñoño y yo ya hemos disfrutado del Fish and Chips nada menos
que en Golden Union Fish Bar, en Soho y aunque no tenian Mojito en coco
disfrutamos de las delicias del mar británico, las cuales acompañamos con unas
arepas peladas que Moñoño se trajo y de los huevos chimbos que Maita me
encaleto en la mochila.
Ya paseamos por el London Bridge,
que casi sea cae por el peso de mi asistente, el Palacio de Buckingham donde
lamentablemente no pudimos ser recibidos por el Principe Guilian y finalmente
por el Big Ben donde verificamos lo majestuoso de ese reloj aunque no se
compara ni de casualidad al de la Torre La Previsora de Caracas. Bueno
seguiremos informando desde Londres, hoy estamos ligando a Michael Phelps en
los 200 mariposa, ya ue aquí se comenta que si gana la rumba que se arma es
demasiado buena. Les reporto Leucocito Montiel.
La imagen fue tomada de ineedtext.com muchas gracias!!



Esta campaña electoral venezolana pareciera
estar encaminada a cambiar paradigmas mundiales en materia electoral. En principio hay dos candidatos, uno realizando
una campaña coherente. Visitando y conversando con el país frente a frente,
llevando un mensaje de unión y de un futuro posible lleno de seguridad para los
venezolanos, educación y oportunidades de surgir, mejores condiciones para los
inversionistas e incluso darle rango legal a aquellos programas sociales que están
ayudando a los más urgidos sin necesidad de que los sigan humillando poniéndoles
condiciones para recibir dichas ayudas.
Definitivamente una cosa es emocionarse viendo
una concentración política masiva por tv y otra muy distinta es ser parte de
ella. Yo particularmente he experimentado ambas sensaciones en múltiples
oportunidades. He llorado viendo como un país se expresa en una marcha, en un
mitin, en una concentración y definitivamente también me he emocionado siendo
parte de ellas. La primera vez que marché aun no había salido de la
universidad, fue en aquella célebre “Marcha de los Pendejos” que se realizó en Caracas en Junio de 1989. En
aquella oportunidad artistas, intelectuales y aquello que hoy conocemos como
sociedad civil salió a la calle con un grito “No soy Corrupto, soy un Pendejo”.
En esa oportunidad se podía palpar la emoción de los asistentes sin duda
Venezuela estaba harta del régimen imperante y se vislumbraba un cambio. El
gobierno de turno (CAP y Compañía) se hizo el sordo y lo demás es historia.